Imagina que el mundo tal y como lo conoces llega a su fin en cuestión de horas. ¿Qué harías? Reservar una sala de escape, por supuesto. Inspirados por las películas y los libros sobre posibles apocalipsis, en estas salas la gente está dispuesta a tomar el control para escapar. Quién sabe, algún día estas habilidades de supervivencia podrían ser útiles...

El destino ha querido que el día 26 de abril de 1986 visitéis la central nuclear para realizar una simulación rutinaria del correcto funcionamiento del reactor número 4...