
Un invierno nuclear de más de un siglo ha obligado a los ciudadanos de Madrid a vivir en los túneles del Metro y las profundidades, rebautizadas como La Madriguera.
Los Murciélagos (el grupo contrario al gobierno) están adueñándose de la Madriguera y han cortado la luz de todos los pisos para que todo el mundo viva en la oscuridad. La única opción que les queda a los altos mandos es iniciar el protocolo de evasión.