Matemáticamente hablando, doce es un número muy complejo. Pero cuando se trata de salas de escape, ¡Una docena de jugadores puede ser capaz de enfrentarse a cualquier cosa! El único obstáculo que hay que superar es escucharse los unos a los otros y trabajar como un frente unido.

Hoy en día nadie aprecia la vida. Ahora para las personas son más importantes sus bienes materiales, placeres o estatus social. Nadie piensa en lo más importante, en lo que hay después de la muerte, eso es lo único que debería preocuparnos.