Bienvenido al futuro: viajar por el espacio y el tiempo siempre ha sido una gran idea, y en Palencia ya es posible acercarse a esa fantasía.
Mientras la humanidad no invente una máquina del tiempo, las salas de escape futuristas de Palencia son la mejor alternativa para vivir encuentros con extraterrestres, naves espaciales y tecnología de otro mundo.

Mi padre, Edwin Adams, fue un fotógrafo en la NASA que fue despedido por negarse a destruir fotografías que afirmaban que hubo vida inteligente en la luna. Desde entonces trató de demostrar al mundo lo que nos ocultaban, desde la misión Apolo 11.