Matemáticamente hablando, doce es un número muy complejo. Pero cuando se trata de salas de escape, ¡Una docena de jugadores puede ser capaz de enfrentarse a cualquier cosa! El único obstáculo que hay que superar es escucharse los unos a los otros y trabajar como un frente unido.

San Fermín, el conocido patrón pamplonica, al morir, dejó preparado un recorrido por los lugares más emblemáticos de su ciudad que sólo un verdadero escapista lograría superar… o más bien, lograría escapar.