No se preocupe: esto no es una clase de historia, no será necesario memorizar fechas ni nombres de reyes para disfrutar de estas salas de escape en Salamanca.
Cada misión transporta a una época diferente, con tramas cuidadas que aceleran el pulso y estimulan la mente. ¿Está listo para cambiar el curso de la historia en Salamanca?

Era una fría noche de abril de 1912. Todo estaba en calma, pero de repente... ¡ICEBERG A LA VISTA! Es demasiado tarde para virar y... el Titanic comienza a hundirse con más de 1300 pasajeros a bordo.