Catalepsia es muy diferente al resto de escape rooms en las que he jugado: muy immersiva y original. De hecho, empieza desde el momento de la reserva, puesto que puedes personalizar tu funeral (nos reímos mucho eligiendo detalles). No la calificaría como escape de terror (detesto las escape rooms de miedo), aunque sí como "macabra" y, lógicamente, claustrofóbica (aunque no me sentí incómodo en ningún momento). Me parece ideal para gente que, como yo, disfruta con el humor negro.
Y felicidades a Aurora, nuestra game master, por meternos de lleno en la atmósfera nada más llamar al interfono.