
La vida en la cárcel supone salir con vida de muchas situaciones inesperadas como tener que despistar a guardias distraídos, encontrar hallazgos sorprendentes o hacerte amigo del único prisionero bueno.
En una cárcel, muchas veces, es necesario dejar de lado tus emociones para seguir adelante. Solo si eres de los que te mueves con seguridad y atrevimiento ante la adversidad, conseguirás salir de esta.
Aunque pueda parecer extraño, las puertas y los pasillos de la cárcel también son un acceso a la libertad si le pones imaginación y, sobre todo, discreción.